{"id":83,"date":"2017-01-24T15:55:39","date_gmt":"2017-01-24T15:55:39","guid":{"rendered":"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/?page_id=83"},"modified":"2019-03-04T13:08:24","modified_gmt":"2019-03-04T13:08:24","slug":"1-lletres-5","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/es\/1-lletres-5\/","title":{"rendered":"1. Letras"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<h3><strong>1.5. Breve historia de la tipograf\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>Denominamos <strong>protoescritura <\/strong>a las primeras manifestaciones gr\u00e1ficas de la humanidad, que se consideran el precedente necesario para la posterior aparici\u00f3n del alfabeto. Estamos hablando de signos en el barro, incisiones sobre hueso o madera, pinturas sobre rocas, etc. Estas im\u00e1genes ya transmit\u00edan mensajes y surgieron a principios del tercer milenio antes de Cristo. Con el tiempo, la escritura ha ido evolucionando en diferentes fases: dibujos, signos pict\u00f3ricos, pictogramas, ideogramas (signos conceptuales) y jerogl\u00edficos.<\/p>\n<p>A pesar de que las primeras representaciones de n\u00fameros y signos contables datan de alrededores del 30000 a. C., puede considerarse que la primera escritura es la <strong>cuneiforme<\/strong> <strong>sumeria<\/strong> (aprox. 3000 a. C.), que ha llegado a nosotros en forma de leyes, contratos y comunicaciones sociales. Estas representaciones gr\u00e1ficas fueron evolucionando hacia peque\u00f1os c\u00f3digos de representaci\u00f3n, entrando en un proceso de esquematizaci\u00f3n, fonetizaci\u00f3n y codificaci\u00f3n b\u00e1sica y dando lugar al ideograma, un signo conceptual que est\u00e1 a medio camino entre la escritura referencial y formas propias con finalidades ling\u00fc\u00edsticas. Por ejemplo, el dibujo esquematizado de un sol ya no significa el objeto representado, sino tambi\u00e9n luz, poder, Dios, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_15\" style=\"width: 760px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-15\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-15 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.A.evolucio-ideograma-cuneiforme.png\" alt=\"Figura 6. Evoluci\u00f3n del ideograma \u00abcabeza\u00bb del 3000 al 1000 a. C.\" width=\"750\" height=\"83\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.A.evolucio-ideograma-cuneiforme.png 750w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.A.evolucio-ideograma-cuneiforme-300x33.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><p id=\"caption-attachment-15\" class=\"wp-caption-text\">Figura 6. Evoluci\u00f3n del ideograma \u00abcabeza\u00bb del 3000 al 1000 a. C.<\/p><\/div>\n<h6>Fuente: Samuel Noah Kramer. <em>History Begins at Sumer. Thirty Nine Firsts In Recorded History<\/em><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El primer alfabeto conocido, del cual proviene nuestro alfabeto latino, fue el <strong>alifato fenicio <\/strong>(alrededores del 1200 a. C.), y su desarrollo estuvo basado en el sistema egipcio de jerogl\u00edficos. Como consecuencia directa del alifato fenicio surgir\u00e1 la versi\u00f3n griega del alfabeto con algunas adaptaciones propias de sus necesidades fon\u00e9ticas, y posteriormente, por adopci\u00f3n de este, aparecer\u00e1 el alfabeto latino. Los griegos tomaron veintid\u00f3s consonantes fon\u00e9ticas fenicias y les a\u00f1adieron las vocales, cosa que gener\u00f3 un alfabeto que ha dado forma a muchos sistemas de escritura occidentales.<\/p>\n<p>La <strong>escritura lapidaria romana<\/strong>, tambi\u00e9n conocida como monumental o capital, exig\u00eda una realizaci\u00f3n formal m\u00e1s cuidada debido a la naturaleza perdurable del material (habitualmente m\u00e1rmol) y a la finalidad solemne de los mensajes. Con la escritura lapidaria romana, cada car\u00e1cter del alfabeto pasa por un proceso de redibujado basado en las formas simples del cuadrado, el c\u00edrculo y el tri\u00e1ngulo, siguiendo unas rigurosas leyes de proporcionalidad. Las formas de esta <em>Capitalis Monumentalis<\/em> forman todav\u00eda hoy la base de las letras may\u00fasculas que empleamos en nuestro alfabeto latino.<\/p>\n<div id=\"attachment_16\" style=\"width: 760px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-16\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-16 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.B-inscripcio-columna-traja.png\" alt=\"Figura 7. Inscripci\u00f3n en letra capital romana en la base de la columna de Trajano en Roma. A\u00f1o 113 a.C.\" width=\"750\" height=\"450\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.B-inscripcio-columna-traja.png 750w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.B-inscripcio-columna-traja-300x180.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><p id=\"caption-attachment-16\" class=\"wp-caption-text\">Figura 7. Inscripci\u00f3n en letra capital romana en la base de la columna de Trajano en Roma. A\u00f1o 113 a.C.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Paralelamente a la <strong>escritura epigr\u00e1fica romana<\/strong>, de gran complejidad formal y t\u00e9cnica, exist\u00edan versiones caligr\u00e1ficas del alfabeto: la capital cuadrada, la capital r\u00fastica y la cursiva romana (siglos <span class=\"versalita\">i-ix<\/span>). Basadas en los movimientos naturales del brazo y de la mano \u2013el <em>ductus<\/em>\u2013, permit\u00edan m\u00e1s rapidez en la ejecuci\u00f3n y cubr\u00edan necesidades de comunicaci\u00f3n no tan solemnes (escritos administrativos, comerciales, literarios, etc.).<\/p>\n<div id=\"attachment_17\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-17\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-17 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.C-capital-rustica.png\" alt=\"Figura 8. Esp\u00e9cimen de capital r\u00fastica\" width=\"450\" height=\"388\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.C-capital-rustica.png 450w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.C-capital-rustica-300x259.png 300w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><p id=\"caption-attachment-17\" class=\"wp-caption-text\">Figura 8. Esp\u00e9cimen de capital r\u00fastica<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las <strong>escrituras uncial y semiuncial<\/strong> (siglos <span class=\"versalita\">iv-v<\/span>), en su conjunto, intentan conservar la proporcionalidad de la capital romana pero aportando una reinterpretaci\u00f3n de la estructura y de los elementos de los caracteres hacia las formas curvas. Modulaci\u00f3n e inclinaci\u00f3n, los valores t\u00edpicamente caligr\u00e1ficos de estos modelos, pasan a un primer plano y permiten textos de una gran belleza formal y un mayor n\u00famero de caracteres por l\u00ednea y p\u00e1gina.<\/p>\n<p>Las letras min\u00fasculas o de caja baja de nuestro alfabeto latino provienen de la <strong>min\u00fascula carolina<\/strong> (a\u00f1o 800 aprox.), que llega a ser el tipo de letra para correspondencia en tiempo de Carlomagno, que pod\u00eda escribirse y leerse r\u00e1pidamente. El emperador era consciente del valor del texto como potente difusor de ideas y como instrumento de gobernabilidad, as\u00ed que propici\u00f3 el redibujado del alfabeto e impuso la claridad en su lectura y la sencillez en el trazado, despu\u00e9s de la fragmentaci\u00f3n territorial consecuencia del derrumbamiento del Imperio romano.<\/p>\n<div id=\"attachment_18\" style=\"width: 760px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-18\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-18 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.D-minuscula-carolina.png\" alt=\"Figura 9. Esp\u00e8cimen de min\u00fascula carolina\" width=\"750\" height=\"311\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.D-minuscula-carolina.png 750w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.D-minuscula-carolina-300x124.png 300w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><p id=\"caption-attachment-18\" class=\"wp-caption-text\">Figura 9. Esp\u00e9cimen de min\u00fascula carolina<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la min\u00fascula carolina se derivar\u00e1n dos ramas: la <strong>g\u00f3tica<\/strong>, una escritura condensada y de r\u00e1pida ejecuci\u00f3n procedente del norte de Europa, y la <strong>human\u00edstica<\/strong>, m\u00e1s utilizada en el mundo cultural italiano y que recoge las formas de la carolina con rasgos m\u00e1s abiertos y caracteres ligeramente m\u00e1s estructurados.<\/p>\n<p>Hacia el 1440, Johannes Gutenberg inventa la fundici\u00f3n de tipos m\u00f3viles con la intenci\u00f3n de acelerar el largo proceso que supon\u00eda la producci\u00f3n manuscrita de un libro en aquel momento, que pod\u00eda prolongarse meses o a\u00f1os. A pesar de la aparici\u00f3n de esta invenci\u00f3n revolucionaria, durante mucho tiempo los textos impresos siguieron imitando las formas y las normas de composici\u00f3n de los textos escritos, que seguir\u00e1n estando considerados los textos por excelencia. La producci\u00f3n m\u00e1s importante de este periodo es la Biblia de Gutenberg o \u00abBiblia de las 42 l\u00edneas\u00bb (1452-1454), escrita en lat\u00edn y compuesta en escritura g\u00f3tica de textura.<\/p>\n<div id=\"attachment_19\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-19\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-19 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.E-biblia-gutenberg.png\" alt=\"Figura 10. Primera p\u00e1gina del primer volumen de la Biblia de Gutenberg: ep\u00edstola de San Jer\u00f3nimo\" width=\"450\" height=\"627\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.E-biblia-gutenberg.png 450w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.E-biblia-gutenberg-215x300.png 215w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><p id=\"caption-attachment-19\" class=\"wp-caption-text\">Figura 10. Primera p\u00e1gina del primer volumen de la Biblia de Gutenberg: ep\u00edstola de San Jer\u00f3nimo<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir del siglo <span class=\"versalita\">xv<\/span>, los humanistas del Renacimiento decidieron volver a los modelos de los antiguos griegos y romanos, y con esto empezaron a afrontar los textos cl\u00e1sicos con otra actitud, lo que convertir\u00e1 la edici\u00f3n de libros en un campo de experimentaci\u00f3n de las nuevas ideas. Esto har\u00e1 que las fuentes vuelvan a sus formas antiguas y que incorporen por primera vez letras may\u00fasculas (capital romana) y, al mismo tiempo, min\u00fasculas (escritura human\u00edstica). El canon formal de nuestro alfabeto latino actual se basa en estos dos alfabetos fundamentalmente diferentes, cuya uni\u00f3n derivar\u00e1 en una nueva tipolog\u00eda llamada <strong>romana<\/strong>.<\/p>\n<p>Uno de los nombres m\u00e1s importantes de esta \u00e9poca es Aldo Manuzio, editor veneciano que encarga la fundici\u00f3n de numerosas familias, entre las que destaca la <strong>Bembo<\/strong>. Esta tipograf\u00eda tiene una importancia sin precedentes por el esfuerzo conceptual que supuso la s\u00edntesis formal hecha entre las capitales romanas y la escritura de tradici\u00f3n human\u00edstica. Otra gran aportaci\u00f3n de Manuzio fue el dise\u00f1o y fundici\u00f3n de las primeras cursivas, tambi\u00e9n llamadas <strong>aldinas<\/strong> o <strong>it\u00e1licas<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"attachment_20\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-20\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-20 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.F-Aldo-Manuzio-Bembo.png\" alt=\"Figura 11. Muestra de los caracteres de Bembo de Aldo Manuzio (1495)\" width=\"450\" height=\"261\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.F-Aldo-Manuzio-Bembo.png 450w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.F-Aldo-Manuzio-Bembo-300x174.png 300w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><p id=\"caption-attachment-20\" class=\"wp-caption-text\">Figura 11. Muestra de los caracteres de Bembo de Aldo Manuzio (1495)<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante los siglos posteriores a la invenci\u00f3n de la tipograf\u00eda (<span class=\"versalita\">xvi<\/span> y <span class=\"versalita\">xvii<\/span>) no se producir\u00e1n cambios profundos en el campo de las familias de tipos, pero se tiende al perfeccionamiento y se produce una moderada evoluci\u00f3n de las formas. Una de las fuentes romanas antiguas m\u00e1s destacadas es la Garamond (1540), del tip\u00f3grafo franc\u00e9s Claude Garamond. En sus tipos se percibe el control del grosor, una leve modulaci\u00f3n de los trazos y la busca de un mayor equilibrio entre may\u00fasculas y min\u00fasculas, as\u00ed como entre la versi\u00f3n redonda y la cursiva.<\/p>\n<p>Las letras romanas de transici\u00f3n supusieron el puente entre las antiguas y las modernas. A lo largo de los siglos <span class=\"versalita\">xvi<\/span> y <span class=\"versalita\">xvii<\/span> se lleva a cabo una progresiva evoluci\u00f3n de las formas y se generan unos caracteres cuidadosamente estructurados donde nada queda al azar. Esto dio pie a la aparici\u00f3n de familias muy bien construidas y con una coherencia formal notable, pero a\u00fan pod\u00edan apreciarse caracter\u00edsticas propias de la tradici\u00f3n manual.<\/p>\n<p>El siglo <span class=\"versalita\">xviii<\/span> vio la aparici\u00f3n de las fuentes modernas, con la racionalizaci\u00f3n de los elementos estructurales de las tipograf\u00edas, que ya presentan un marcado contraste, un ritmo gr\u00e1fico (blanco-negro) y una modulaci\u00f3n axial vertical. Las familias de este periodo, claramente influenciadas por el grabado en cobre, est\u00e1n consideradas las primeras en idearse y manipularse desde un punto de vista puramente tipogr\u00e1fico, de modo que desaparece el rastro de la <strong>escritura caligr\u00e1fica<\/strong>. Entre los m\u00e1s activos en el desarrollo de estas fuentes encontramos a la familia de impresores Didot y al italiano Giambattista Bodoni. La tendencia hacia la homogeneizaci\u00f3n de este periodo produjo la aparici\u00f3n del sistema de normalizaci\u00f3n de las medidas tipogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>La industrializaci\u00f3n de principios del siglo <span class=\"versalita\">xix<\/span> gener\u00f3 unas necesidades de comunicaci\u00f3n propias, entre las cuales se encontraba la publicidad, el cartelismo y las publicaciones peri\u00f3dicas. Para satisfacer la curiosidad del lector de noticias y folletos, las formas se sintetizan para buscar un mayor impacto en el lector. Surgen as\u00ed las primeras tipograf\u00edas egipcias, tambi\u00e9n llamadas <strong>slab-serif<\/strong> o de remate cuadrado, y las primeras sin remate o de palo seco, tambi\u00e9n llamadas <strong>grotescas<\/strong> por la percepci\u00f3n que ten\u00eda de ellas el sector tipogr\u00e1fico m\u00e1s tradicional. La aparici\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas en el campo de la impresi\u00f3n a color y la experimentaci\u00f3n fotogr\u00e1fica propici\u00f3 unos tratamientos tipogr\u00e1ficos que potenciaban la integraci\u00f3n del texto y la imagen.<\/p>\n<div id=\"attachment_21\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-21\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-21 img-responsive\" src=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.G.clarendon.png\" alt=\"Figura 12. Pangrama compuesto con Clarendon (1845), una de las tipograf\u00edas slab-serif m\u00e1s conocidas\" width=\"450\" height=\"179\" srcset=\"http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.G.clarendon.png 450w, http:\/\/disseny.recursos.uoc.edu\/recursos\/tipo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2017\/01\/1.5.G.clarendon-300x119.png 300w\" sizes=\"(max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><p id=\"caption-attachment-21\" class=\"wp-caption-text\">Figura 12. Pangrama compuesto con Clarendon (1845), una de las tipograf\u00edas slab-serif m\u00e1s conocidas<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera mitad del siglo <span class=\"versalita\">xx<\/span> se caracteriz\u00f3 por el enfrentamiento entre la recuperaci\u00f3n de los antiguos modelos tipogr\u00e1ficos y la b\u00fasqueda de nuevas formas de expresi\u00f3n gr\u00e1fica que rompieran la tradicional simetr\u00eda de la p\u00e1gina impresa. Las fuentes sin serifa disfrutaron de un renacimiento, con aportaciones tan importantes para la historia de las letras como la <strong>Gill<\/strong> <strong>Sans<\/strong> (1916) de Eric Gill, la <strong>Futura<\/strong> (1932) de Paul Renner, la <strong>Univers<\/strong> (1957) de Adrian Frutiger y la conocid\u00edsima <strong>Helvetica<\/strong> (1959) de Max Miedinger.<\/p>\n<p>En 1970 empezar\u00eda una nueva era de la tipograf\u00eda con la aparici\u00f3n del sistema de composici\u00f3n optomec\u00e1nico (fotocomposici\u00f3n), que provocar\u00eda, en muy poco tiempo, la desaparici\u00f3n de la composici\u00f3n con tipo de plomo que hab\u00eda ido us\u00e1ndose en los \u00faltimos quinientos a\u00f1os. Los principios as\u00e9pticos y modulares que reg\u00edan la producci\u00f3n de tipograf\u00edas de esta \u00e9poca, junto con la aparici\u00f3n de las nuevas t\u00e9cnicas fotogr\u00e1ficas y \u00f3pticas, dio lugar a la creaci\u00f3n de familias muy variadas en anchura, expandidas y condensadas y en el grosor del trazo, tanto para versiones redondas como para cursivas.<\/p>\n<p>El texto hoy en d\u00eda ya ha abandonado sus veh\u00edculos tradicionales y ha conquistado el espacio virtual. Ha dejado de ser anal\u00f3gico para ser fundamentalmente digital. La eclosi\u00f3n de la autoedici\u00f3n en la d\u00e9cada de 1980 ha permitido al dise\u00f1ador componer tipogr\u00e1ficamente un proyecto sin tener que recurrir a proveedores externos. El texto ya puede reproducirse a voluntad y ha sido desmaterializado, de modo que con facilidad pueden crearse fuentes propias, modificar las existentes y, obviamente, usar las generadas por otros. Las fuentes se han hecho populares de repente, y esto ha provocado nuevos retos y tecnolog\u00edas como el lenguaje PostScript o las fuentes adaptadas a p\u00edxel para su lectura en pantalla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Conclusiones<\/strong><\/h4>\n<p>La evoluci\u00f3n de la tipograf\u00eda a lo largo del tiempo est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con el desarrollo social de la humanidad. Las formas de las letras producidas desde los inicios de la escritura hasta nuestros d\u00edas reflejan los logros arquitect\u00f3nicos, t\u00e9cnicos y culturales relacionados con el pensamiento humano de una era concreta, y nos hablan tambi\u00e9n de los utensilios y materiales de escritura empleados en los distintos periodos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.5. 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