Proyecto II: Diseño editorial


Isabel García Fernández PID_00267223

1. Introducción al proceso de diseño editorial

1.2. Introducción a los distintos formatos

Las principales categorías dentro del mundo editorial son: periódicos, libros y revistas. Aparte de estos grandes productos, un diseñador gráfico puede encontrarse con otro tipo de creaciones más específicas como folletos, postales, papelería corporativa, etc.

Normalmente, el encargo ya determina qué tipo de formato debemos diseñar, aunque puede darse el caso de que el diseñador tenga libertad creativa para decidir o proponer diferentes soportes.

Por ejemplo: un cliente podría encargarnos diseñar una campaña de publicidad sin especificar soportes, y el diseñador debería proponer distintos formatos con los que llevarla a cabo. Si bien es cierto que, en el mundo editorial, es el cliente/editor el que normalmente especifica qué es lo que desea, y el diseñador deberá tener los conocimientos necesarios para hacerlo.

A continuación, vamos a repasar brevemente los tipos más habituales de productos con los que se suele trabajar en el mundo editorial.

1.2.1. Periódicos/diarios

Como su mismo nombre dice, y como la RAE define, periódico o diario es «una publicación que sale diariamente». Aunque su origen se produce en 1587, con el nacimiento de la imprenta, ya existían periódicos en la época romana. De hecho, se conoce la existencia del Acta Diurna, en el 59 a. C., quizá la primera publicación de estas características, cuyo fin era resumir los eventos ocurridos en el día.

Históricamente, el papel de los periódicos ha sido fundamental como difusores de opinión de masas y transmisores de información, sobre todo en épocas en las que la única manera de conocer lo que estaba pasando era a través de los tabloides. En la actualidad, los diarios han tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías y, hoy día, prácticamente todos tienen su versión digital.

Un diario es un medio de carácter masivo, que ha de llegar con facilidad a todos los lectores. Tradicionalmente, se han estructurado en ocho o seis columnas, aunque esto suele ser flexible, en función de las necesidades de cada sección. Dada la densidad de sus contenidos, es fundamental que se trabaje en lograr una buena legibilidad, por lo que la selección tipográfica es muy importante. El impacto ha de primar por encima de la estética, y deben tenerse en cuenta factores como el hecho de que el papel suele ser de mala calidad, y esto puede afectar a la impresión de algunas tipografías más complejas. Sin embargo, es cierto que han surgido rediseños en publicaciones diarias en las que se ha llevado a cabo un sobrio, pero exquisito, uso tipográfico.

La Society of Newspaper Design elegía al diario danés Politiken, al inglés The Guardian, al sueco Dagens Nyheter y al belga De Morgen como los diarios en papel mejor diseñados del mundo.

Otros ejemplos de diarios de diseño impecable, como The New York Times o Wall Street Journal.

Las fotografías suelen contener un alto impacto visual, y hay una modalidad específica de fotografía, el fotoperiodismo, en la que se busca que la imagen no solo comunique la noticia, sino que también exprese un sentimiento.

La imagen gráfica de un diario suele estar plasmada en un «manual de estilo» donde se especifican todas las normas de diseño que existen en la publicación. Generalmente, también hay un «manual de estilo editorial» que detalla cómo se ha de escribir. Esto es así porque la línea editorial en diarios suele ser muy cerrada y, de esta manera, es posible controlar mejor los contenidos escritos y facilitar la rápida resolución de la composición, ya que el volumen de trabajo suele ser muy grande.

En la puesta en página, es muy importante la jerarquía de los textos, entre titulares, antetítulos, sumarios, etc., así como tener claro cuáles son los puntos de interés en la página, para colocar los bloques informativos de manera adecuada. El trabajo diario en una publicación de estas características suele girar en torno a una biblioteca de módulos ya prediseñados, que facilitan el reparto de los espacios en la página.

En la imagen, se muestra un ejemplo de la retícula y la disposición del espacio en la portada del diario The New York Times.

El trabajo del diseñador puede ser de dos tipos: el que crea el diseño original, construyendo el manual de estilo gráfico y creando todos los módulos que tienen cabida en la composición, o el trabajo de diagramación en el día a día, en el que se hace uso de estos recursos.